Muchas son las curiosidades y mitos que rodean al AOVE, el oro líquido como dijo Homero, es un pilar fundamental en la dieta mediterránea y base principal de nuestra gastronomía.
Con un papel protagonista en nuestra alimentación , el rey de nuestras cocinas ha sido objeto de muchas curiosidades y mitos que te contamos en nuestro blog Actualidad Virgen Extra.
Algunas CURIOSIDADES sobre el aceite de oliva
La procedencia de la palabra aceite, viene del árabe AZ- ZAIT , que en español significa, jugo de aceituna.
Para poder extraer un litro de aceite , se necesitan aproximadamente unos 5 kilos de aceituna, dato que depende y mucho de la fecha de recolección. Los aceites tempranos, de octubre y noviembre, con un fruto más verde, tienen un rendimiento mucho menor, motivo principal del precio más elevado para este tipo de aceites de cosecha temprana.
España es el mayor productor de AOVE del mundo, con una superficie aproximada de unos 2,3 millones de hectáreas dedicadas al Olivo.
En España se cultivan más de 250 variedades de Aceituna
Pese a ser el país que más produce, no somos el país que más consume, por ejemplo Grecia, consume más aceite por persona y año, que Italia o España.
Algunos MITOS sobre el aceite de oliva
1. ¿Pierde el Aceite de Oliva Virgen Extra propiedades al calentarlo?
Esta es una pregunta bastante frecuente entre los consumidores. El aceite no pierde sus propiedades al ser sometido a altas temperaturas, pero sí es cierto que al calentarlo se evaporan algunos de sus componentes nutritivos, por lo que es normal que pierdan un poco de intensidad.
2. ¿Engorda?
Esta pregunta es clave para todas aquellas personas que están pensando en hacer una dieta.
En líneas generales, cualquier tipo de grasa, ya sea animal o vegetal, aportan a nuestro organismo la misma cantidad de energía. Concretamente aportan 9 kilocalorías por gramo. Podemos decir que únicamente tienen un valor calórico inferior la margarina y la mantequilla. El consumo diaria recomendada de aceite de oliva es de 3 a 6 cucharadas soperas al día. Esta cantidad incluye tanto la que se utiliza para cocinar, como para aliñar.
3. Cocinar con Aceite de Oliva Virgen Extra es desperdiciarlo
Esta afirmación es muy común entre los más mayores de nuestra casa. Tenemos que partir de la base de que todos los aceites de semillas son siempre refinados, mientras que el AOVE es un producto 100% natural. A la hora de cocinar, lo que queremos es consumir alimentos frescos y naturales para que aporten un mayor sabor y más nutrientes a nuestros platos, por lo que cocinar con este aceite no es tirarlo, sino aportar un valor añadido.
4. El aceite de oliva sube el colesterol
El aceite de oliva está considerado como una grasa ejemplar, gracias al ácido oleico. Este tipo de ácido aumenta el “colesterol bueno”, y tiene como función en nuestro organismo transportar lo que llamamos “colesterol malo” hasta el hígado para que éste pueda eliminarlo. De esta manera, reducimos notablemente los riesgos cardiovasculares.
Estas son algunas de las curiosidades y mitos que hemos encontrado más interesantes para los consumidores.
Para terminar el episodio de hoy, una tanda de preguntas que a buen seguro, nos resolverán más de una duda.
¿Cómo se guarda el aceite? Pues, definitivamente, no como lo hacemos la mayoría de los seres humanos. Debe conservarse en un lugar fresco y seco, al abrigo de la luz directa y procurar que no pase mucho calor: por encima de los 22-23 grados se oxida, volviéndose rancio y cambiando incluso a un color más anaranjado. También es conveniente guardarlo cerrado para evitar que absorba olores cercanos.
¿Es mejor el vidrio, la lata o el plástico? Sin duda, un buen aceite de oliva virgen extra encuentra su mejor habitáculo en una botella de cristal o en una lata. Si son opacos u oscuros, mejor, porque protegerán mejor el líquido en su interior. En el caso del plástico, nos topamos con un recipiente más permeable al oxígeno y la luz y que, por tanto, no es el adecuado para un producto de alta calidad.
¿Qué diferencia hay entre los aceites de distintas variedades de aceituna? Los aceites monovarietales más conocidos son los de arbequina, hojiblanca y picual aunque existen otros como cornicabra, manzanilla, picudo… y en cada caso nos encontraremos con un sabor característico. En términos generales, los arbequinos son aceites más dulces y más afrutados, por lo que son ideales para consumo en crudo. El picual es más amargo y picante por lo que funciona bien con carnes o frituras. El hojiblanca, al ser más suave, resulta idóneo para pescados.
¿Qué es esto de la acidez? Aunque muchas veces los asociemos, la acidez no tiene nada que ver con un sabor más «suave» o más «fuerte». Es una información sobre los ácidos grasos que están libres en el aceite. El límite para los aceites de oliva vírgenes es 2%. Por encima de esa cantidad, el aceite no es apto para el consumo humano de ahí los aceites refinados. En el caso del aceite de oliva virgen extra, no puede ser mayor del 0,8%.
¿Caduca el aceite? El aceite no tiene caducidad: tiene fecha de consumo preferente. Esto quiere decir que el aceite se puede consumir una vez se haya pasado la fecha indicada en el envase. Eso sí, ha de conservarse adecuadamente…
¿Y esto de extracción en frío? ¿Qué es? Suele ser sinónimo de alta calidad, ya que quiere decir que el aceite se ha extraído de las aceitunas a unos 25 grados de temperatura máximos, lo que permite conservar todas las propiedades organolépticas de la aceituna.
¿Y lo de «primer día de cosecha» o aceites tempranos? Es una manera de denominar un aceite de recolección temprana. Dependiendo de la variedad y la zona, se suele hacer sobre la segunda mitad de Octubre y primera de Noviembre. La aceituna no está totalmente madura, tiene más vida por delante y una mayor gama y potencia de sabores. Este tipo de aceites han pasado a ser sin duda alguna, sinónimo de calidad.
Queridos amigos, esperamos que os haya gustado el post, y os recordamos que además de leerlo, podéis escucharlo en nuestra sección Oliva Collection Radio.
Que la suerte os sonría siempre, hasta el próximo encuentro, hasta la próxima campaña.

